Te extraño

Noche llena de melancolía con un toque tétrico y este frío
que no sé si es producto de los aires navideños o más bien otra jugada de la soledad que se penetra por mis poros hasta llegar a mis huesos.
Me acurruco y autodestruyo con tu ausencia… tengo que admitirlo, no soy tan fuerte como lo aparento… te necesito y me vuelvo débil sin tu presencia.
¿Qué puedo hacer?
¡Nada!
Levantarme – tal vez - Lavar mi rostro y… - porqué no -… Fingir una sonrisa y continuar engañándome diciéndome que no preciso de una de tus caricias.
Esto me duele y oprime mi alma…
Dejaré de buscarte a mi lado y trataré de conformarme con tu recuerdo.
