Me encuentro en la oscuridad de la noche cierro mis ojos y te pienso, acaricio mi cuerpo con la yema de mis dedos; recorro mis piernas y te siento; poco a poco se acelera mi respiración y el recuerdo imborrable de cada uno de nuestros encuentros apasionados, terrenales y de tus caricias me acompañan.
Imagino el sonido de tu voz, y pasando la lengua por mis labios siento el sabor de tus besos; se acelera el latir de mi corazón, y delicadamente acaricio mi cuello.
Abro mis ojos; te encuentras ahí, frente a mí y con ternura me pides un beso...
Me inclino para dártelo y despierto....
"no se dio" -Tal vez en otro sueño-
